Gracias a todos los que confían en que soy de buena madera (por lo del árbol haciendo teatro).
Gracias y ésto realmente lo digo desde el corazón.
Desde el corazón que no tengo, porque últimamente me siento como ajena a la realidad.
A la realidad que me rodea, que no sé cuál es porque justamente me siento ajena.
Hoy conocí a alguien que hace teatro, marionetas, es todo un artesano.
Todavía no puedo darle valor a este acontecimiento, debe ser porque perdí el asombro.
Si bien yo era una persona que se asombraba de la organización de las hormigas...he dejado ese extremo y ahora resulta que me soy la momia que le grita al carruaje que se está llevando su alma.
Sólo me falta abrir la boca y escupir tatadioses, por ponerle un nombre simpatiquín al animalito.
Ay! hablemos en diminutivo que me hace sentir mejor.
De cualquier manera reconozco que aunque no queramos todos afectamos en mayor o menor medida a los que nos rodean ( y nos vemos afectados...)
así que aunque hoy no vea con claridad en qué me afectará este contacto...
me llevaré adelante contra mi voluntad o hasta que la poca que me queda me abandone definitivamente.
NO me soporto ni depresiva ni compulsiva pero es necesario que me quede en este fondo y bucee, quiero ver qué hay de oscuro en mí, sólo verlo, no estoy obligada a hacer nada al respecto.


Escribe un comentario